miércoles, 16 de febrero de 2011

Creer o reventar


¿Alguna vez soñaste con algo que sucedió? ¿Creés que fue una casualidad o un ejemplo de sincronicidad mística?

Soñaste con mariposas amarillas. Después, durante el día, lo comentaste en el trabajo. Y mientras estabas diciéndolo, entró por la ventana una mariposa amarilla. Sí, en pleno invierno.

El psicólogo Carl Jung llamaba a esto sincronicidad. Dos sucesos similares (la mariposa del sueño, la mariposa real en tu lugar de trabajo) coinciden sin que podamos encontrarle a esta coincidencia una explicación lógica. En una definición más de entrecasa, podríamos llamar a esto "casualidad poética".

Pero tanto Jung como otros pensadores que lo siguieron prestaban mucha atención a estas "casualidades" y las analizaban hasta encontrarles un significado para la persona a quien le sucedían. Por ejemplo, la indicación de un rumbo a seguir o un mensaje acerca de algo que te convendría traer a la conciencia. En el caso de las mariposas, el mensaje podría ser que a tu vida cotidiana le está faltando el contacto con la naturaleza, o que sos vos quien está a punto de "florecer" y por eso atraés mariposas.

Hay ejemplos más concretos de "casualidades poéticas". Supongamos que un ex novio está llamándote para pedirte un reencuentro. Le decís que lo vas a pensar. Más tarde, una amiga te cuenta que anoche salió con un ex y la pasó pésimo. Teniendo en vista esta sincrocinicidad, ¿te animarías a aceptar la invitación que te hizo tu propio ex?

Hoy queremos conocer casos de sincronicidad en nuestras lectoras. ¿Alguna vez te llegó una señal que no supiste interpretar, y te arrepentiste de no haberle hecho caso? O al revés: ¿te sentiste "supersticiosa" por haber actuado según uno de estos mensajes que vienen de la casualidad, pero te funcionó bien?

1 comentario:

Valentina Rococó dijo...

Pues esa sincronización jamás la he experimentado, pero señales metafóricas que solo entiendo hasta pasado el suceso al que puede que estuviese relacionado, eso sí. Supongo que es un aviso del interior.